martes, 5 de mayo de 2026

Contradicción personal-social


"He luchado desde antaño con mi lado mas huraño
y no he logrado demasiado, en conclusión
he aceptado por anticipado que no hay solución
vengo con mis defectos por si tuviese virtudes..." (Nosecuenta)

¿Por qué atemoriza tanto, con tanta profundidad y a tal nivel, y por qué se siente tan difícil el abrirse a encontrarse con el mundo?

¿Por qué la necesidad tan ineludible de equiparse con máscaras, expectativas, respuestas y atenciones hacia el más mínimo gesto o ausencia de él? 

¿Qué se hace cuando se ama tanto a la gente, a la vez que se teme de manera absolutamente irracional los posibles dolores que pueden provenir de la compañía?

¿Cómo se afronta el hecho de necesitar oír de la vida de los otros y de anhelar tender una mano, mientras no se puede dar palabra alguna sin que ello sea una batalla desproporcionada y un cansancio que casi siempre se extiende, también desproporcionadamente, por días?

¿Cómo se explica que una y otra vez surja la convicción de que esta será la instancia en que todos estos obstáculos quedarán atrás, para inmediatamente recaer en el mismo patrón?

¿Es posible superar la desafortunada combinación de una herencia que se siente alienígena; de unos eventos inusuales y dolorosos del pasado que siguen gritando al presente; de un deseo insano y nunca realizable de satisfacer totalmente a quien busque mi atención mediante un impulso de entrega absoluta e incondicional; y de un deseo de recibir la preocupación y atención total ajena, siquiera por unos momentos, sobre mi persona?

¿Es posible recibir comprensión profunda cuando no he podido estar para casi nadie, por más que quiera estar ahí?

Realmente no se puede hablar. Realmente las personas han sido muy buenas. Realmente este demonio acompaña desde que hay memoria. Realmente no ha hecho más que empeorar con el paso de los años hasta volverse una patología que corrompe todo ámbito vital. Realmente se han roto casi todos los vínculos y se han esfumado un sinfín de oportunidades. Realmente no parece haber salida, más allá de seguir intentándolo.

Hay quien sostiene que el camino es la aceptación, pero la aceptación propia no soluciona las brechas y los miedos; que hay que bajar los brazos, pero bajar los brazos implica eliminar todas esas metas por tanto tiempo perseguidas; que no puede negarse la condición excepcional, pero esa condición parece ampliar la separación la mayoría del tiempo. 

Estas son precisamente las contradicciones: deseo con todo el corazón tirar la toalla y dejar de mostrar, y deseo con todo el corazón seguir intentando recibir la mirada y la palabra; y cada vez que extiendo la mano recibo generosamente comprensión, a la vez que una ignorancia (en el sentido literal de ignorar) de lo que ocurre tras cada intento y tras cada ligero signo de peligro vital.

lunes, 20 de abril de 2026

Caminante nocturno


Caminante nocturno
Partió por evadir
Caminó luego por sobrevivencia
Se hizo amigo de sí mismo en la calle y en la noche

Caminante nocturno
Sale de su casa porque las paredes y el techo colapsan sobre su mente
Se aleja de su gente porque aprendió que la calle escucha mejor
Mira a otros caminantes pensando si les mueve lo mismo que a él, pues quizá no son caminantes por opción

Caminante nocturno
Aprecia la compañía del que camina a su lado
Del que sabe cómo atender
Del que camina lento, ya que no va a ningún lugar

Caminante nocturno
Resuelve los problemas del mundo
Mientras ejercita sus piernas
Y vuelve claro y liviano

Caminante nocturno
Ha encontrado personas de lo más variadas
Ha evitado por suerte las cuchillas y las sustracciones
Ha sido aleccionado en el dolor ajeno que no se ve de día

Caminante nocturno
Las jaurías rabiosas, los malintencionados y los confundidos podrían impedir que vuelva a caminar
Pero no puede dejar de hacerlo
Pues está enfermo de la soledad del hogar y del otro que ahoga el alma

Caminante nocturno
Vivió lejos de su tierra
Allí donde parece que la urbe central prohíbe a los caminantes que quieren paz
Y caminó entre ajenos que no acostumbran a mirar al prójimo

Caminante nocturno
Se lava para su sagrado ritual peregrino
Lleva consigo libretas para sus conversaciones sin nadie
Regresa con pies con ampollas

Caminante nocturno
No solo camina
Habita plazas
Mira a la gente y lee para renovar la mente

Caminante nocturno
Ha tenido guardianes
Perritos fieles
Que escoltan hasta el fin de la jornada para no volver a verlos nunca más

Caminante nocturno
Hubo épocas del alma dolorosa
En que partía el caminante nocturno
Y volvía el caminante de las mañanas

Caminante nocturno
El azar y el impulso no planeado son esenciales y cada salida es un dado lanzado No hay ruta definida, aunque sí caminos más aliados que otros
Aun conociendo las calles como los pasillos de su casa, siempre hay algo nunca visto

Caminante nocturno
No dejes de andar
Que la oscuridad del cielo siga alumbrando el corazón
Y que la calle y el esporádico compañero de ruta sigan orientando la vida

El problema variable del 'yo'


El "problema" del 'yo' es un problema para el que mira la vida de una cierta manera y para el que entiende ese 'yo' de modos específicos.

El 'yo' es una autopercepción y una forma de predecir, que presenta a uno mismo lo que (supuestamente) uno es y lo que uno puede hacer. Pero el cómo se presenta espontáneamente lo que uno es y cómo se interpreta esa presentación depende de cómo se aprenda a mirar.

El 'yo' de la mayoría de individuos sin sofisticación es una simplificación de la complejidad y dinamicidad de la experiencia personal.
Se ve un piloto en una máquina, encerrada ante el mundo y los cambios; un alma persistente, con un sentido unitario, que sigue vigente ante todos los cambios de edades, contextos, experiencias y conocimientos.
Se entiende a uno mismo, lo demás y al mundo como fijo y predecible, por lo que no hay mucho que llegar a comprender.
La creencia de que lo que fui, sigo siéndolo, aunque ya nada de ello se muestra, sino tan solo el recuerdo y el reconocimiento; de que lo que creo que soy lo seguiré siendo, cerrando al flujo parcialmente incontrolable y no previsto de los cambios.

Ese 'yo' es dolor cuando hay tensión entre lo que pienso de mí y lo que veo actualizado; quizá porque ya no lo soy o porque nunca lo fui.
Es la mayor de las frustraciones cada vez que sus hábitos para interpretar el mundo se imponen por sobre lo que está pasando ante sus ojos.
Es dolor cuando tengo la oportunidad en frente, pero "sé" que "no puedo" (pese a que puedo si lo intento lo suficiente).
Duele en la carne cuando ese 'yo' se reconoce a sí mismo merecedor de elogios, victorias y facilidades, pese a que ese reconocimiento es mera proyección; duele cuando el elogio, la victoria y la facilidad no se dan o cuando se dan sus opuestos: la crítica que ataca, la pérdida que desorienta y la dificultad que obstaculiza.

domingo, 12 de abril de 2026

"Memoria colectiva"


Si solo hay mente individual y la mente colectiva es mera metáfora o elipsis para decir "mentes coordinadas y con ideas conmensurables".

Si solo podemos impulsar en otros la formación, triangulación y coordinación de conceptos (y el mundo que conceptualizamos hace su parte orientándonos mediante el éxito o fracaso en la aplicación de ellos).

Si los conceptos los usamos para construir ideas en los demás (y la mente de cada quien hace su parte comprendiendo y empleando los conceptos, para pensar, creer y descreer).

Si cada vez que nace otra persona, debemos hacer todo el ciclo nuevamente.

Entonces, no hay literal memoria colectiva, ni literal aprendizaje acumulado.

Entonces, debemos almacenar lo aprendido, lo pensado, lo evaluado y lo actuado.

Entonces, cada vez que nace un individuo, solo aprende una parte de todo lo que otros aprendieron, y lo aprende a su manera (con alguna y suficiente conmensurabilidad con lo que otros aprendieron).

Entonces, cada vez que nace un individuo, debemos darle a conocer lo mejor que tenemos de la mejor y peor historia humana, trans-humana (de lo que va más allá de lo humano) y pre-humana (de lo que hay antes del humano).

Entonces debemos darle a conocer, pensar, reflexionar y evaluar lo mejor que tenemos de las lecciones que hemos sacado de la historia.

De lo contrario, tenemos individuos creyendo (o actuando como) que son los primeros en pisar este mundo; que ellos son excepcionales; que todos los que los precedieron son estúpidos por no ver como ellos; que lo que heredaron es natural y no costó esfuerzo alguno; que no vale la pena trabajar por mantener nada; y que lo que solo ellos creen como solución (fácil) a sus problemas, es la solución, y estúpidos son los demás por no comprender lo obvio que ellos ven.

He ahí uno de los grandes valores de nuestras academias, nuestros maestros, nuestros libros, nuestros museos, nuestros políticos y activistas defensores de esos valores. Ellos son guardianes del pasado y guías para el futuro; son lo más cercano a la mente colectiva y el aprendizaje acumulado.

Destrúyelos, y vives en un eterno, pero ciego, presente, condenado a la más estúpida y evitable de las desapariciones.

martes, 7 de abril de 2026

Lugares Políticos (No-tan-)Comunes


Las siguientes ideas no tienen profundad mayor (ni pretenden tenerla) que la que tienen las ideas que inundan las redes sociales. De hecho, quizá alguna la pensé viendo un video. Solo escribo lo que pensé que sonaba profundo e interesante, y que de paso es un recordatorio de aquello que me hizo sentido. Si está en desacuerdo, es libre de oponerse (y gustoso le leo).

1. El próximo (o el vigente) Gran Tirano no vendrá anunciado con una banda de guerra, ni con un bigote pequeño en el surco sobre el labio, ni con un traje de emperador espacial, ni proclamando que desea el mayor mal de todos los males. Tampoco el Gran Tirano necesita que lo levante un partido que se denomine 'Partido De La MALDAD' en el país llamado Estupilandia o Maldadia. 

Para que el Tirano se alce en el poder, solo se necesita que el candidato sea suficientemente narcisista, o que tenga confianza extrema en sus ideas, o que tenga una gran valentía con una estupidez y/o demencia invisible; se necesita gente común que, con ligereza, le dé soporte, que esté convencida de lo que apoya más allá de toda duda, y que idealmente tenga mucha ira que justifique su actuar; y, cómo no, unas cuantas manos poderosas que intervengan. 

Pregúntese si está contribuyendo a que aparezca el próximo (o se mantenga el vigente, frente a su nariz); el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones o con egoísmos cortoplacistas.


2. Las oposiciones a los Grandes Tiranos dicen representar al Pueblo, pero aquellas tienden a ignorar (in)convenientemente el hecho de que parte grande del Pueblo los odia o los ignora, lo que para las oposiciones más ciegas suele ser muestra de que no son Pueblo. 

Pregúntese si está sabiendo lidiar con este hecho sin una venda sobre los ojos y sin tratar con personas imaginarias.


3. La política es como la guerra y como la ciencia: ninguno de sus asuntos los comprende en profundidad alguien como yo o como usted, salvo que yo o usted hayamos estudiado lo que se requiere, tal como se requiere entrenamiento, inteligencia y planes bien fundamentados para atacar; o conocimientos, teorías, hipótesis, diseños experimentales y observaciones bien fundamentadas para investigar. 

Esto implica que, el que quiera actuar en el terreno político de forma efectiva, eficiente y ética, debe hacer un triple trabajo: no solo cuestionarse y determinar lo que se quiere, sino indagar por si lo querido realmente es posible y útil, y por qué medios debe hacerse para concretar eso que se quiere. 

Pregúntese si le parece demasiado obvio lo que hay que hacer para resolver lo que sea que crea hay que resolver; pregúntese cuánto ignora de cuánto ignora; y pregúntese por qué su bando no ha conquistado todo lo que busca si es tan obvia la solución a los problemas (Pista: el no poder implementar una solución es también un problema).

Gran calamidad del Gran consuelo de la Gran compasión


Gran calamidad: mi hijo fue asesinado por la pistola de un asaltante angustiado;
mi casa, quemada por un rayo;
mis compatriotas, diezmados por las bombas de los ocupantes;
mi patria, devastada por un terremoto.

Cuando pregunto al anciano, el más sabio entre los sabios (según mi pueblo),
su respuesta me impacta tanto como me tranquiliza:
Son los designios del Señor, nuestro Dios.
Solo Él sabe por qué ocurre lo que ocurre.

domingo, 31 de agosto de 2025

Mundos ubicuamente poblados


En el pasado
Mundos ubicuamente poblados
Nunca estábamos solos
Hasta éramos invitados

Poblados de personas
Con sus propias leyes y prioridades,
Y ante ellas nos manteníamos
Sometidos en conocimientos y poderes

Personas, aunque alienígenas, en el sentido primordial de ese término
Y que para verlos se requería el sentido-con-espíritu
Por estar sometidos, les temíamos
Les venerábamos, les sacrificábamos

Las guerras y los contratos tribales
La cosecha y la vida de lo amado
Todo colgaba en sus manos
O podía colapsar ante su impulso

Después llamamos 'barbárico'
A quien veneraba a los co-habitantes y señores del mundo
Y pasamos a adorar al único Gran Señor
Que nos hizo Señores para que nos adorásemos a nosotros mismos

El Gran Señor tenía su propia cohorte de personas
Que habitaban el mundo impartiendo ley y prioridad
Que eran ley y prioridad del Gran Señor
Que en realidad eran la nuestra

Otra vez poblamos el universo
Con fantasmas azotando en las oscuridades
Con muertos y santos a los que implorábamos
Y ángeles que hacían guardia junto a nuestras camas

Hasta que un día
Un día que duró muchos siglos
Se elevó por sobre la hierba un ojo que miró distinto
Configurando de modo nuevo lo ya visto

Cambiaron de sentido las palabras
'Conocimiento' y 'poder'
'Conocer' era saber que no había tales cosas y saber lo que "realmente había"
'Poder' era ver lo que había y someterlo

El conocimiento y el poder vaciaron el mundo
Fuimos unas pocas de entre incontables generaciones
En las que todo era reducible a personas y cuasi-máquinas inertes
Y en las que casi nadie en el cosmos se contaba entre las primeras

Esta fue la era en que la promesa del poder
Una promesa mayor que cualquier otra en la historia
Que había comenzado a dejar de ser pura promesa
Y nada parecía poder detener su providencial cumplimiento

Lo que no sabían esos autodesignados señores
Era que la promesa lleva consigo su propia anulación
Y que la condición de su poder
Estaba siendo condición de imposibilidad de cualquier futuro poder

Otro día pasó, ahora de unos pocas decenas de años,
Y se volvió evidente que no sabíamos lo que hacíamos
Todo lo producido como efecto de aquella promesa
Parecía guardar el secreto de una ruina

Al conocer y aumentar en poder supimos cómo nos desbordan nuevas naturalezas
En derredor a la persona y en lo intestino a ella
Naturalezas que cuesta indicar como un 'ello' que podríamos decidir ignorar
Sin la consecuencia de llevar al fin de la propia vida

Y si para señorear se requería dominar más y más
Ahí, entonces, surge la pregunta:
¿Queremos gobernar el mundo del mismo modo?
O, más bien, ¿queremos siquiera señorear?

Hoy, nuevamente
Mundos severamente poblados
Nunca estamos solos
Todavía seguimos siendo, según nosotros, señores

Poblados de organismos incómodos
Que son decoraciones y útiles
Y ante nosotros, según nosotros, se mantienen
Sometidos en deseo y voluntad

Mas lo cierto es lo contrario
Estamos dominados por ese deseo
Y en dependencia de esos poderes sin voluntad
Que no la requieren para sobre nosotros gobernar

Somos, incluso nosotros mismos
Colección de estos pequeños señoríos
A los que, sin voluntad, parece importarles
Desde lo que respiramos, hasta lo que comemos

Comienza, así, a desdibujar
Más de lo que nunca lo había hecho
El límite entre el dominador y lo dominado
Como entre lo volitivo y su condición

'Conocimiento' y 'poder' tendremos cuando sepamos
Respetar incluso si no hay voluntad en lo respetado
Agachando la cabeza ante lo que necesitamos
Sin señorear, para movernos por este mundo poblado

Está la opción concebible de habitar dominando
Pero habrá que aceptar, en consecuencia
La aniquilación de toda opción futura
Agachar la cabeza en señal de veneración es venerar la propia vida

miércoles, 2 de julio de 2025

El sagrado sendero del alma enferma


Decía el maestro imaginario de uno de tus maestros
que este sendero era para almas enfermas

Y con el orgullo herido por tal insulto
pareces estar de acuerdo con el veredicto del maestro

Precisamente, porque tienes el alma enferma
sigues el sendero

Tus pensamientos son tus ovejas
y necesitas guiarlas por el sendero del alma enferma

¿Qué es ese sendero que dices seguir?

La perplejidad
para notar la rareza
de aquello hecho hábito

La base
para dar soporte
a aquello antes asumido

La distancia
para mirar lo repetido
con ojo intempestivo

El estándar
para ordenar las ideas
en el lugar correcto

La duda
para evocar perspectiva nueva
en la mente propia y la de otros

La articulación
para reunir lo afín
y gestar redes sin tensiones

La mesura
para saberse indigno
de "saber" que se sabe

Lo artificial
para llevar al extremo
el deseo de fundamento

La valentía
para tomar posición
pese a la plausibilidad del error

La generación
para insuflar
nuevos modos de vida al espíritu

El conflicto
para dar nueva forma
a lo ya anquilosado

La curiosidad
para aprender de todo
porque todo es relevante

La libertad
para permitir posibilidad
allí donde se piensa ninguna

La carencia
para reconocer que se necesita
a un otro que vea lo que yo no

La honestidad
para ser amigo de la verdad
antes que de la conveniencia

La caridad
para ver lo mejor
en la palabra ajena

El orden
para arrojar luz de sentido
lo que antes era oscuridad absurda

El oportunismo
para tomar de donde sea
la presión para desarrollar

La profundidad
para atravesar más allá
hacia el fondo del asunto

El límite
para poner un alto
al transitar insensato

Lo complejo
para sofisticar aquello 
que no soportó los embates de la evidencia

Lo omniabarcante
para dar lugar
a todo ámbito vital

La orientación
para hacer de lo comprensible
acción encarnada

La expresión
para dar forma inteligible
a la experiencia o intuición vividas

El cuidado
para tomar precauciones
frente a la grandeza de la tarea

La universalización
para dar cabida a quien quiera participar
por no requerirse más que el esforzado pensar

La influencia
para efectuar cambios
en el modo en que tratan con lo acontecido

¿Por qué buscas ese sendero?

Seguir este sendero no es ambición tuya
es tu manera de estar solo
y tu guía para reconciliarte con el mundo

No hubo ahí opción ni elección
y cualquier otra respuesta
sería conveniente racionalización

¿Qué tanto has avanzado en ese sendero?

Cuánto más miras el recorrido andado
más lejos se ve la meta
y más hábiles se ven los otros caminantes

Antes era ese motivo de insatisfacción y desaliento
y hoy sigue siendo motivo de insatisfacción
aunque vestida de inspiración renovada

Hoy por hoy
caminas como oveja al matadero
sonriendo con orgullo por tu alma enferma

jueves, 15 de mayo de 2025

Sepulcros blanqueados


Ustedes, guías ciegos
Multiplican la arrogancia, pisoteando al forastero
Que no nació entre libros, o que no comprendió
lo que ustedes de inmediato ya han conocido

¿Por qué se confunde tan a menudo
la imbecilidad con la pasión,
o se ocupa la pasión
como un pase libre para la imbecilidad?

¿Qué le ocurrió al que escaló y creció en poder
que llegó a convertirse en tamaño estúpido?
¿No fue su lugar ganado
según el supuesto fulgor de su mente?

¿Por qué es tan difícil encontrar
humanos íntegros
entre los más cultivados
en alguna de las parcelas de lo humano?

Qué pena da
Todos saben de su hipocresía
Todos hablando a sus espaldas
de su reconocida idiotez

Malditos, malditos impulsivos
No saben cuánto daño han hecho
Ni cuantos enemigos han engendrado
Por el deseo de posicionarse por sobre otros

Ustedes, nido de víboras
Llamados a sí mismos apasionados
Confunden pasión ingenua
Por presunción maligna

Es mi ira y decepción la que habla
Es mi esperanza incinerada por quienes aparentan ser sabios
Por quienes multiplican los halagos
Por los ciegos que me guiaron siendo ciego

Estúpidos, estúpidos inconscientes
No saben que sus tronos y reputación penden
Del delicado y delgado hilo de la cobardía
Del que por ahora no ha querido hablar

El suyo es un hogar de la desolación
El hogar del lagarto y la araña
Generación de víboras
Cómo podrían escapar de la condena

Ustedes son como sepulcros blanqueados
Limpios y brillantez por fuera
Pero por dentro,
Lleno de muertos y corrupción

Sepulcros blanqueados que se desviven
Por enceguecer con su brillo a los ojos del inocente
Y por la espalda inhumar
Al desprevenido que ya no es útil

Y tanto como arde mi ira
Quema mi miedo
De estar siendo yo mismo víbora de otros
De estar guiando ciegos estando yo enceguecido

Y cómo saber si no estaré yo
cayendo presa
de lo mismo que denuncio
con tanta vehemencia

Cómo no convertirme
en quien recorre la tierra haciendo prosélitos
haciéndole dos veces más hijo del infierno
Que lo que yo mismo ya lo soy

Pues es fácil mirar
Motas en ojos ajenos
Y no ver vigas
en los propios ojos

sábado, 12 de abril de 2025

Promesa de producto



Mi mente prolifera maquetas de productos
que no puede reunir en bonitos empaques
con dificultad de ser completados
poco pulidos, aunque prometedores

Promesa eterna que no logra
más que ser promesa
de hermoso regalo gozoso
y de útil fuente de nuevos productos

lunes, 30 de diciembre de 2024

Forjador de máscaras



Tengo la enfermedad de crear máscaras
que a veces no es enfermedad
sino impulso vital
Hoy, sin embargo, es clara enfermedad

lunes, 2 de septiembre de 2024

Dos totems


 Ante dos totems

erigidos para que encarnen a mis dioses

(y no solo para representarlos, fingiendo)

dejo mi cordero sacrificial

sábado, 22 de junio de 2024

Soledad y compañía, paz y ansiedad

(Esto no es un poema; es más una hoja de diario hecha pública; para todo aquel que sepa leer; para que lea)

La paz ansiosa de la soledad

La ansiedad pacífica de la compañía

Entre ambas me muevo con frecuencia, aunque la práctica totalidad de mi tiempo me toma la primera

Y fíjese que digo “me toma”, pues no siento yo que tome decisión alguna

Si de mí dependiera, haría algo distinto… No sé qué haría, pero sería distinto

domingo, 28 de marzo de 2021

Novato...

 Un novato se dio cuenta de su falta de expertiz y decidió emprender un viaje desde el inicio, desde cero, desde el reconocimiento de lo poco que sabe.

Un aprendiz se sorprendió de la sabiduría ajena y decidió callar para conocer su fuente y para conocer más.

Un hombre con certeza inamovible descubrió que en realidad era un niño sesgado y pesimista y decidió crecer (aunque sin dejar el alma del infante curioso y sensible), revisando su sesera y su pecho hasta delatar a todo mentiroso que se hacía pasar por sabio.

La felicidad y la buena compañía nunca ha estado asegurada para nadie, y no pienso darlas por sentada. Silencio mis dedos y mis lápices para poder escribir en la vida misma, con mi cuerpo, con mi discurso y mis actos.

Gracias por haberme leído y por haber caído en estas zonas de nombre pomposo y presuntuoso. Verdad es lo que busco, pero de lo que carezco, excepto en la veracidad de mi camino mismo; Imperturbabilidad es lo que desplazo -quizá, temporalmente, o hasta la siguiente Ronda- al costado de la senda, a cambio de amar el mundo que durante tanto tiempo odié, religiosa, sagradamente.

Nada hay que pueda decir que no haya sido dicho antes de forma más clara y mejor pensada o que valga la pena poner por escrito, o, al menos, no por ahora.

Buenas relaciones, buena salud mental y buen sustento deseo a todos quienes caminen la senda que hoy emprendo yo:
la senda sin sentido claro; la senda de construcción de sentido; la senda del inicio del fin de todos los carceleros hechos de pensamiento y emoción.

¡Buen viaje!

viernes, 6 de septiembre de 2019

Jhāyati




Jhāyati, fuego que todo lo quema
Fuego que no es incendio
Sino llama controlada;
Fuego estable que guía
El camino por la sombra;
La lámpara más efectiva
Para alumbrar al que camina
Hacia la paz sin condición, Nibbāna

Ojo tectónico



Aún sigue presente el recuerdo
Del niño de piso débil
Para el cual todo era cataclismo
Cuyo epicentro estaba bajo sus pies

Ha costado trabajo comprender
La dinámica de mis placas
Y el poder de las tuyas
Entrando en contacto con las mías

martes, 25 de junio de 2019

Yo ignoro...




Ignoro que ignoro
Ignoro cuándo ignoro
Ignoro cuánto ignoro
Ignoro lo que ignoro

Ignoro cuánto sufro
Ignoro cuánto daño
Ignoro cuando temo
Ignoro cuánto añoro
 Dejar algún día de ignorar

En mi ignorancia de aquello que ignoro
¿Cuánto he dejado ir?
¿Cuánto he debido dejar ir?

sábado, 15 de junio de 2019

Robando el Alma



El alma fluye
Y la cámara congela

La fotografía:
Arte estético,
Arte estático
Y escultor de memorias
O el arte de engañar
 Y cubrir la inseguridad, 
El miedo y la amargura

Muestra tu mejor (mas)cara
Maquilla tu vida
Embellece al "yo"


viernes, 14 de junio de 2019

La Rueda de la Fortuna




Ocho vientos terrenos mueven al humano 
en su incesante vagar por la Rueda de la Fortuna:
Felicidad y Sufrimiento; Alabanza y Crítica; 
Ganancia y Pérdida; Éxito y Fracaso.

 La Rueda gira y a nadie espera.
Sigue su curso intempestiva, desconsiderada ante plan alguno,
aplastando al incauto y al confiado.

Tres formas de seguirla; Tres vidas distintas.
Estos son arrastrados por ella,
Esos se mueven con ella,
Aquellos se posan en su eje.

jueves, 7 de marzo de 2019

La Máquina que aplasta y uniforma




Todos sin tiempo.
Todos consumidos.
Todos piezas intercambiables y desechables.
Todos rodeados de basura.
Todos ciegos siguiendo ciegos.

Avanza la Máquina, y nuevas piezas se fabrican para fabricar nuevas piezas.


No sé cuál es su intención.
No sé si tiene un plan deliberado.
No sé si fue planificada o concebida con el transcurrir del tiempo y la codicia.
No sé si hay maquinista, arquitecto o ingeniero a cargo.
No sé si está en su programa hacer piezas iguales que no notan su condición de piezas.
No sé si fue simple azar o una perversa genialidad la que calculo cada paso.
No lo sé y, honestamente, no me importa.
Solo sé que la Máquina existe, y que su presencia se hace notar a donde sea que pose la mirada.