domingo, 31 de agosto de 2025

Mundos ubicuamente poblados


En el pasado
Mundos ubicuamente poblados
Nunca estábamos solos
Hasta éramos invitados

Poblados de personas
Con sus propias leyes y prioridades,
Y ante ellas nos manteníamos
Sometidos en conocimientos y poderes

Personas, aunque alienígenas, en el sentido primordial de ese término
Y que para verlos se requería el sentido-con-espíritu
Por estar sometidos, les temíamos
Les venerábamos, les sacrificábamos

Las guerras y los contratos tribales
La cosecha y la vida de lo amado
Todo colgaba en sus manos
O podía colapsar ante su impulso

Después llamamos 'barbárico'
A quien veneraba a los co-habitantes y señores del mundo
Y pasamos a adorar al único Gran Señor
Que nos hizo Señores para que nos adorásemos a nosotros mismos

El Gran Señor tenía su propia cohorte de personas
Que habitaban el mundo impartiendo ley y prioridad
Que eran ley y prioridad del Gran Señor
Que en realidad eran la nuestra

Otra vez poblamos el universo
Con fantasmas azotando en las oscuridades
Con muertos y santos a los que implorábamos
Y ángeles que hacían guardia junto a nuestras camas

Hasta que un día
Un día que duró muchos siglos
Se elevó por sobre la hierba un ojo que miró distinto
Configurando de modo nuevo lo ya visto

Cambiaron de sentido las palabras
'Conocimiento' y 'poder'
'Conocer' era saber que no había tales cosas y saber lo que "realmente había"
'Poder' era ver lo que había y someterlo

El conocimiento y el poder vaciaron el mundo
Fuimos unas pocas de entre incontables generaciones
En las que todo era reducible a personas y cuasi-máquinas inertes
Y en las que casi nadie en el cosmos se contaba entre las primeras

Esta fue la era en que la promesa del poder
Una promesa mayor que cualquier otra en la historia
Que había comenzado a dejar de ser pura promesa
Y nada parecía poder detener su providencial cumplimiento

Lo que no sabían esos autodesignados señores
Era que la promesa lleva consigo su propia anulación
Y que la condición de su poder
Estaba siendo condición de imposibilidad de cualquier futuro poder

Otro día pasó, ahora de unos pocas decenas de años,
Y se volvió evidente que no sabíamos lo que hacíamos
Todo lo producido como efecto de aquella promesa
Parecía guardar el secreto de una ruina

Al conocer y aumentar en poder supimos cómo nos desbordan nuevas naturalezas
En derredor a la persona y en lo intestino a ella
Naturalezas que cuesta indicar como un 'ello' que podríamos decidir ignorar
Sin la consecuencia de llevar al fin de la propia vida

Y si para señorear se requería dominar más y más
Ahí, entonces, surge la pregunta:
¿Queremos gobernar el mundo del mismo modo?
O, más bien, ¿queremos siquiera señorear?

Hoy, nuevamente
Mundos severamente poblados
Nunca estamos solos
Todavía seguimos siendo, según nosotros, señores

Poblados de organismos incómodos
Que son decoraciones y útiles
Y ante nosotros, según nosotros, se mantienen
Sometidos en deseo y voluntad

Mas lo cierto es lo contrario
Estamos dominados por ese deseo
Y en dependencia de esos poderes sin voluntad
Que no la requieren para sobre nosotros gobernar

Somos, incluso nosotros mismos
Colección de estos pequeños señoríos
A los que, sin voluntad, parece importarles
Desde lo que respiramos, hasta lo que comemos

Comienza, así, a desdibujar
Más de lo que nunca lo había hecho
El límite entre el dominador y lo dominado
Como entre lo volitivo y su condición

'Conocimiento' y 'poder' tendremos cuando sepamos
Respetar incluso si no hay voluntad en lo respetado
Agachando la cabeza ante lo que necesitamos
Sin señorear, para movernos por este mundo poblado

Está la opción concebible de habitar dominando
Pero habrá que aceptar, en consecuencia
La aniquilación de toda opción futura
Agachar la cabeza en señal de veneración es venerar la propia vida

miércoles, 2 de julio de 2025

El sagrado sendero del alma enferma


Decía el maestro imaginario de uno de tus maestros
que este sendero era para almas enfermas

Y con el orgullo herido por tal insulto
pareces estar de acuerdo con el veredicto del maestro

Precisamente, porque tienes el alma enferma
sigues el sendero

Tus pensamientos son tus ovejas
y necesitas guiarlas por el sendero del alma enferma

¿Qué es ese sendero que dices seguir?

La perplejidad
para notar la rareza
de aquello hecho hábito

La base
para dar soporte
a aquello antes asumido

La distancia
para mirar lo repetido
con ojo intempestivo

El estándar
para ordenar las ideas
en el lugar correcto

La duda
para evocar perspectiva nueva
en la mente propia y la de otros

La articulación
para reunir lo afín
y gestar redes sin tensiones

La mesura
para saberse indigno
de "saber" que se sabe

Lo artificial
para llevar al extremo
el deseo de fundamento

La valentía
para tomar posición
pese a la plausibilidad del error

La generación
para insuflar
nuevos modos de vida al espíritu

El conflicto
para dar nueva forma
a lo ya anquilosado

La curiosidad
para aprender de todo
porque todo es relevante

La libertad
para permitir posibilidad
allí donde se piensa ninguna

La carencia
para reconocer que se necesita
a un otro que vea lo que yo no

La honestidad
para ser amigo de la verdad
antes que de la conveniencia

La caridad
para ver lo mejor
en la palabra ajena

El orden
para arrojar luz de sentido
lo que antes era oscuridad absurda

El oportunismo
para tomar de donde sea
la presión para desarrollar

La profundidad
para atravesar más allá
hacia el fondo del asunto

El límite
para poner un alto
al transitar insensato

Lo complejo
para sofisticar aquello 
que no soportó los embates de la evidencia

Lo omniabarcante
para dar lugar
a todo ámbito vital

La orientación
para hacer de lo comprensible
acción encarnada

La expresión
para dar forma inteligible
a la experiencia o intuición vividas

El cuidado
para tomar precauciones
frente a la grandeza de la tarea

La universalización
para dar cabida a quien quiera participar
por no requerirse más que el esforzado pensar

La influencia
para efectuar cambios
en el modo en que tratan con lo acontecido

¿Por qué buscas ese sendero?

Seguir este sendero no es ambición tuya
es tu manera de estar solo
y tu guía para reconciliarte con el mundo

No hubo ahí opción ni elección
y cualquier otra respuesta
sería conveniente racionalización

¿Qué tanto has avanzado en ese sendero?

Cuánto más miras el recorrido andado
más lejos se ve la meta
y más hábiles se ven los otros caminantes

Antes era ese motivo de insatisfacción y desaliento
y hoy sigue siendo motivo de insatisfacción
aunque vestida de inspiración renovada

Hoy por hoy
caminas como oveja al matadero
sonriendo con orgullo por tu alma enferma

jueves, 15 de mayo de 2025

Sepulcros blanqueados


Ustedes, guías ciegos
Multiplican la arrogancia, pisoteando al forastero
Que no nació entre libros, o que no comprendió
lo que ustedes de inmediato ya han conocido

¿Por qué se confunde tan a menudo
la imbecilidad con la pasión,
o se ocupa la pasión
como un pase libre para la imbecilidad?

¿Qué le ocurrió al que escaló y creció en poder
que llegó a convertirse en tamaño estúpido?
¿No fue su lugar ganado
según el supuesto fulgor de su mente?

¿Por qué es tan difícil encontrar
humanos íntegros
entre los más cultivados
en alguna de las parcelas de lo humano?

Qué pena da
Todos saben de su hipocresía
Todos hablando a sus espaldas
de su reconocida idiotez

Malditos, malditos impulsivos
No saben cuánto daño han hecho
Ni cuantos enemigos han engendrado
Por el deseo de posicionarse por sobre otros

Ustedes, nido de víboras
Llamados a sí mismos apasionados
Confunden pasión ingenua
Por presunción maligna

Es mi ira y decepción la que habla
Es mi esperanza incinerada por quienes aparentan ser sabios
Por quienes multiplican los halagos
Por los ciegos que me guiaron siendo ciego

Estúpidos, estúpidos inconscientes
No saben que sus tronos y reputación penden
Del delicado y delgado hilo de la cobardía
Del que por ahora no ha querido hablar

El suyo es un hogar de la desolación
El hogar del lagarto y la araña
Generación de víboras
Cómo podrían escapar de la condena

Ustedes son como sepulcros blanqueados
Limpios y brillantez por fuera
Pero por dentro,
Lleno de muertos y corrupción

Sepulcros blanqueados que se desviven
Por enceguecer con su brillo a los ojos del inocente
Y por la espalda inhumar
Al desprevenido que ya no es útil

Y tanto como arde mi ira
Quema mi miedo
De estar siendo yo mismo víbora de otros
De estar guiando ciegos estando yo enceguecido

Y cómo saber si no estaré yo
cayendo presa
de lo mismo que denuncio
con tanta vehemencia

Cómo no convertirme
en quien recorre la tierra haciendo prosélitos
haciéndole dos veces más hijo del infierno
Que lo que yo mismo ya lo soy

Pues es fácil mirar
Motas en ojos ajenos
Y no ver vigas
en los propios ojos

sábado, 12 de abril de 2025

Promesa de producto



Mi mente prolifera maquetas de productos
que no puede reunir en bonitos empaques
con dificultad de ser completados
poco pulidos, aunque prometedores

Promesa eterna que no logra
más que ser promesa
de hermoso regalo gozoso
y de útil fuente de nuevos productos